Tres cosas que están cambiando en el mercado inmobiliario de CDMX
Verticalización del centro-sur, el peso del home office en la búsqueda y la nueva competencia por el inventario de renta.
La verticalización del centro-sur
Benito Juárez y las zonas de Escandón, Mixcoac y Nápoles concentran hoy buena parte de la obra nueva vertical de escala media de la ciudad. Son edificios de 6 a 15 niveles, con 18 a 60 unidades, amenidades acotadas y unidades de 60 a 110 m².
Es un producto distinto al de la década pasada: menos torres de gran altura y más edificios de escala barrial. Para el comprador significa más opciones de obra nueva fuera de Polanco y Santa Fe.
El home office dejó de ser un extra
Hace cinco años el estudio era un plus. Hoy es un criterio de descarte. En las búsquedas que acompaño, la existencia de un espacio de trabajo con ventana propia decide más compras que la cercanía a un centro comercial.
Los desarrolladores lo entendieron: la obra nueva de los últimos dos años en el centro-sur incluye con frecuencia un estudio o un área flexible incluso en unidades de dos recámaras.
Competencia por el inventario de renta
En Roma, Condesa, Juárez y Del Valle, el inventario de renta larga compite con la renta de estancia media y corta. Eso ha reducido la oferta disponible para contratos anuales y ha empujado los precios al alza.
Para el inquilino significa que hay que llegar con el expediente completo y decidir rápido. Para el inversionista, significa que la vacancia en esas zonas está en mínimos históricos, pero también que la regulación de la renta corta es un factor a vigilar.
Lo que no ha cambiado
La ubicación exacta sigue decidiendo más que cualquier otra variable. Dos departamentos idénticos separados por cuatro cuadras pueden tener 20 por ciento de diferencia de valor y una velocidad de venta completamente distinta.
Eso no lo cambia ninguna tendencia.

